domingo, 30 de mayo de 2010
Ciudad. Grande, envidiosa, egoísta. Luces callejeras, cámaras de vigilancia 24 horas, acción en cada esquina. Siempre algún rincón para refugiarte del frío vacío que ella misma te proporciona. Gratuito y sin ningún tipo de interés. Amor barato visible a través de ventanas de autobuses, tan efímero como el mismo adiós. Ebrios de un romanticismo nada romántico. Perdidos entre tanta gente. Intentándonos encontrar entre tantos corazones...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario